Desde el primer día que abrimos nos embarcamos en la bella tarea de ofrecerle a nuestros comensales lo mejor. No quisimos comprar el pan. Quisimos que la masa leudara bajo nuestro techo, queríamos amasarla con nuestras manos y hornearla en casa. Y de esta forma poner en cada mesa un gesto cariñoso para todos quienes nos visitaran, que mostrara el interés por hacer una cocina sencilla, honesta y dedicada. Poniendo nuestro pan en la mesa te damos la bienvenida. Ésta es una receta sencilla, una receta básica que podrás aprender con facilidad, que evolucionará a tu lado, a la que le darás diferentes matices personales y que te abrirá la puerta a la dicha de hacer pan.

  Ingredientes: Harina de trigo 1 lb. el 100%,  Agua tibia 375 ml el 75%,  Azúcar morena 20 gr el 4%, Sal 20 gr, el 4%,  Levadura fresca 15 gr el 3%.

En un perol con agua tibia (entre 37ºC y 40ºC) mezclar la levadura con el azúcar y dajar reposar por 15 minutos. En un recipiente profundo hacer un volcán con la harina y la sal mezclada en ella. Agregar el agua dentro del volcán y mezclar con la harina hasta que todo quede bien amalgamado. Amasar suavemente durante 15 minutos, sin generar mucha fricción, para que la masa no adquiera una temperatura que no sea necesaria y que haga morir a la levadura. Dejar reposar la masa durante la noche, cubierta con un paño húmedo, en un lugar fresco y sin luz directa. Durante este tiempo la masa crecerá gracias a la actividad de la levadura. Enharinar la superficie de la mesa y volver a amasar suavemente durante 5 minutos, darle forma a la masa y dejarla reposar en una bandeja para hornear enharinada, durante 1 hora más. Con un bistúri hacer unos pequeños cortes en la superficie superior de la masa, que no deben ser muy profundos. Habiendo precalentado el horno, hornear el pan a 175ºC durante 30 minutos con una pequeña vasija de agua caliente dentro de éste. Los ultimos 5 minutos subir la temperatura del horno a 250ºC para generar un tostado en su corteza.

Tomás F.Rueda

Foto: Cristina Tingle